
En desarrollo...
El cuarto suyu nos sigue mostrando como esta constante "matemática" es posible de "Cuadrarla", traerla y bajarla a la "tierra", tal como lo hicieron los antiguos, lo que quiere decir que dicho desequilibrio o código alterado de la "alfaberratización", proveniente de la "Peste Negra", tiene cura.
Pero para poder curar a ese niño o a esta humanidad, primero esta tiene que tomar consciencia de sí misma, sobre su opuesto complementario, sobre la Mujer, sobre su sombra, sobre su pasado y sobre las memorias que habitan dentro de su interior.
Para esto, el niño tiene que dejar la niñez, crecer y madurar, para poco a poco, ir tomando consciencia de sí mismo, dejando de ser un "Ero", un "Héroe" o un "Ero-sionador" y de seguir dando vueltas en la fuerza centrífuga o de succión del "Tsukuyomi Infinito" y del "Agujero Negro", para aprender progresivamente a detenerse y a desacelerar, para ir comenzando a aprender a "Observar" y "Sentir" el movimiento de los ochos o de las "octawas", cuyo movimiento les permitirá en el tiempo, aprender a ver las raíces de sus propias enfermedades, de sus propios desequilibrios, de sus propios condicionamientos, de su propia forma de "vida", lo que les dará sosiego y calma, encontrando de esta manera su equilibrio y su lugar en este mundo.
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