IIII – Returna a las Kunas

1–2 minutos

PARA LEER

El cuarto suyu nos sigue mostrando como esta constante «matemática» es posible de «Cuadrarla», traerla y bajarla a la «tierra», tal como lo hicieron los antiguos, lo que quiere decir que dicho desequilibrio o código alterado de la «alfaberratización«, proveniente de la «Peste Negra«, tiene cura.

Pero para poder curar a ese niño o a esta humanidad, primero esta tiene que tomar consciencia de sí misma, sobre su opuesto complementario, sobre la Mujer, sobre su sombra, sobre su pasado y sobre las memorias que habitan dentro de su interior.

Para esto, el niño tiene que dejar la niñez, crecer y madurar, para poco a poco, ir tomando consciencia de sí mismo, dejando de ser un «Ero«, un «Héroe» o un «Ero-sionador» y de seguir dando vueltas en la fuerza centrífuga o de succión del «Tsukuyomi Infinito» y del «Agujero Negro«, para aprender progresivamente a detenerse y a desacelerar, para ir comenzando a aprender a «Observar» y «Sentir» el movimiento de los ochos o de las «octawas», cuyo movimiento les permitirá en el tiempo, aprender a ver las raíces de sus propias enfermedades, de sus propios desequilibrios, de sus propios condicionamientos, de su propia forma de «vida», lo que les dará sosiego y calma, encontrando de esta manera su equilibrio y su lugar en este mundo.

Chavín de Wantar, Callejon de los Conchucos (los de sombraro alto), Provincia de Huari, Huaraz.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Watuq y Sinchi son dos personajes muy particulares y juntos suben y bajan los escalones de la kultura, acompañados de las consciencias y de las Kulturas Antiguas.

Su labor responde a un proyecto personal que busca recuperar, juntar y difundir fragmentos del conocimiento ancestral de la Cultura Andina. Su objetivo es preservar las prácticas y la cosmovisión de los antiguos, lo que incluye los saberes matemáticos y geométricos que explican el equilibrio entre las fuerzas «naturales», sus desequilibrios, sus movimientos y nuestra relación con MamaPacha.